El bullying se produce por la exposición de un alumno, de forma repetida y durante un tiempo, a acciones negativas que lleva a cabo otro u otros alumnos, destacando la continuidad en el tiempo, el desequilibrio de poder y el deseo consciente de herir, tanto de manera física como verbalmente, o procediendo a la exclusión social.
Este bullying , en general, sucede en lugares donde no hay adultos supervisando. Esto puede ocurrir dentro o alrededor de la escuela, aunque esto ocurre más a menudo en las clases de Educación Física, en lugares apartados, vestíbulos, aseos, en autobuses escolares, en paradas de autobús, clases que requieren grupos de trabajo y actividades extra escolares.

El bullying a veces consiste en un grupo de estudiantes que se aprovechan y aíslan un alumno en particular y se ganan la lealtad de los curiosos que quieren evitar convertirse en la próxima víctima. El acoso también puede ser perpetrado por los profesores y el mismo sistema escolar.
Estos actos agresivos son habituales que se produzcan entre niños y niñas en proceso de entrada en la adolescencia.
El acoso escolar va más allá de las manifestaciones violentas como puede ser pegar, las más habituales son las actitudes agresivas como impedir el acceso al ámbito social de la persona agredida. La violencia en el cuerpo, la agresividad va a las relaciones sociales.









