Cuando se ha detectado un caso de bullying se ponen en marcha medidas reactivas que pueden variar según el centro educativo. Las más habituales suelen consistir en la prestación de ayuda psicológica al afectado y la separación entre el acosado y el acosador, ya sea mediante la expulsión de los acosadores o mediante su cambio de clase.
¿Qué pueden hacer los padres frente al bullying en la escuela?
Cuando los padres tienen conocimiento de que su hijo o hija está siendo acosado lo primero que tienen que hacer es comunicarlo al colegio. Debe establecerse a partir de entonces una comunicación continua que permita a los progenitores estar al tanto en todo momento de lo que se está haciendo para ayudar a su hijo.
Pero a veces no existe un programa de reacción frente al acoso en el centro educativo, o las medidas que se toman no son suficientes. En estos casos los padres deben reclamar ante la Inspección Educativa para que sea ella la que tome medidas y sancione al colegio o instituto si considera que no está actuando bien.
En los casos más graves no es descartable acudir a la vía judicial, para conseguir medidas que hagan efectivo el cese del acoso y conseguir además una compensación por los daños causados.
¿Cómo reaccionar frente al acoso a un hijo?
El bullying es una situación muy grave que afecta profundamente al niño, por eso es importante que los padres reaccionen de la forma más pacífica posible. En estos casos es muy recomendable ponerse en manos de un especialista en Derecho que se encargue de aconsejar a los padres sobre los pasos que tienen que dar en cada momento. Con el objetivo de resolver la situación lo antes y lo mejor posible.










